YO: Ahora, cuando te miro en casa, y disfruto de tu presencia en la noche mediterránea, sonriendo estrellas meridionales, o en el día de soles y sal, me sorprende el recuerdo de nuestro encuentro.   Sorpresa y divagación

El frío escandinavo nos recibió ahuyentador y peligroso. Tras el viaje

…turismo deambulante

Te vi junto con tus compañeras, y enseguida intuí que tal vez quisieras  conocer otras latitudes, otros mares, y enseñar manos y bocas inexpertas, en nueva juventud y ansia.

Aún hoy me sonrojo con el atrevimiento mío,  de preguntar precio y condiciones, mercantilizando el sentimiento que,  al verte, inundó el alma y el corazón. Quizá el deseo de tus curvas, y la imaginación de tus saberes, soslayaron mi imprudencia, convirtiendo duda en arrojo, timidez en desparpajo.

Tus compañeras, a las que entreví sonrisa y querencia, malvivían en el cuarto del Coronel, ahogado en vodka y balalaikas. El aliento de alcohol y pescado crudo, las manos cuarteadas, quizá de muerte y revolución, me recibieron cuando entré a buscarte.

Tenías aún el tacto suave, y el aspecto ajado de la hermosura última,  la promesa y la sabiduría  del camino y  el romance…que nos vuelve locos en la espera y el deseo. Y allí, entre recuerdos de otros lances, palabras de otras latitudes, desechos de otras guerras, tú.

El Coronel, despreciándote ya, ocupado tu puesto por nórdicas más esbeltas y caprichosas que componían su harén, apenas reparo en ti cuando pregunté. Extrañado y avaro, te despidió alegre y ufano, con la monedas en las manos cuarteadas y el aliento crudo del Báltico y del alcohol.

Días de vino y rosas en Västerlänggatan, aprendiendo a conocerte, altiva y fría, superando tu rechazo a mis inexperiencias, deambulando del Systembolaget al apartamento, donde esperabas,  cosmopolita y elegante, amante  soñada. Mis amigos, que sólo buscaban el Dala, no comprendieron lo nuestro, ni aún hoy, cuando disfruto de tu presencia en la noche mediterránea, sonriendo estrellas meridionales, o en el día de soles y sal.

ELLA: Charatan 11 Dc

(c) Gaviero

Anuncios