… Y aún mayor honor les es debido
cuando prevén, y muchos lo prevén
que surgirá por último un Efialtes
y los persas terminaran pasando.

Termópilas.C.P.Cavafis.

Hoy, al enfrentarme a la pluma y a la moleskine, ante mí, las hojas tornan rosa y humo.
Ya nada es igual. No puede serlo. Ajeno a eslóganes y proclamas de los políticamente correcto, mi mundo nuevo ha cambiado.

La póker estilizada y el tabaco extinto me acompañan.

Cómo explicar lo inexplicable. La vida abriéndose paso a través de la sangre y el llanto. Cómo comprender lo incomprensible, la carne nueva y la mirada eterna, tras la cópula, la espera y el deseo.

La vida nueva en el nuevo mundo, que ni comprendo ni explico ni quiero para ella.

He sido padre, y tras la incertidumbre, la alegría y la felicitación, en la soledad de la noche ajada de nervios y cansancio, fumé.

Una pipa de tabaco arcaico y viejo, en honor de la vida nueva y el rito antiguo. Perfumé la noche mediterránea con el humo denso y sabio, agradecido, saboreando el instante en que, en un minúsculo, indefenso y hermoso cuerpo de niña, mi alma se perpetúa gracias al gen y al amor.

Y pienso; cuando esa niña tenga edad y sus ojos puedan leer estas líneas y comprender, espero que alguien le explique que su padre, en la noche de luz y dicha de su nacimiento, celebró su mundo nuevo fumando una pipa de tabaco. Pues hubo un tiempo en que los hombres eran libres, y podía hablar, discutir y fumar sin ser perseguidos y estigmatizados. Y que cuando vea los anaqueles de libros y pipas, pueda entender que algunos irredentos los consideraban armas y bagajes en su lucha por la libertad y el individuo, en batalla librada con cierta elegancia, pese a que los persas siempre terminan pasando.

© Gaviero
Escrito fumando la Carsipe Laurita con The Balkan Sobranie.

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